lunes, 24 de mayo de 2010

ESTADO LAICO A LA MEXICANA Y LA LIBERTAD DE CONCIENCIA


religion
Cargado originalmente por lanier67
He estado leyendo La Revista Este País del mes Abril 2010. En este número se incluyen diversos artículos referentes al "Laicismo, Estado y Sociedad"


En ellos pude distinguir que existe una interpretación peculiar de lo que es o debe ser un Estado Laico, el cual se explica en gran parte por nuestra historia (La Reforma, Revolución, Etapa Cristera) y la importación de ideas principalmente de Francia.


Patricia Galeana revisa la historia del laicismo en México y también expone su opinión y crítica a la violación del Estado Laico por parte de la Iglesia, que aunque no lo dice se refiere a la católica, por ejemplo menciona:

"La violación reiterada a la laicidad del Estado por autoridades de los tres niveles de gobierno ALIADOS a la institución eclesiastica..." o bien al decir:

"El que en nuestro tiempo se haya criminalizado en 18 estados a las mujeres SIGUIENDO LA AGENDA DICTADA POR LA IGLESIA, que impone sus concepciones religiosas privando a las mujeres de derecho a decidir sobre su cuerpo..." Lo anterior se refiere al tema de la protección de la vida desde la concepción establecida en algunas Constituciones de algunas Entidades Federativas.


Sergio García Ramírez en su artículo "Estado Laico, Libertad y democracia" menciona que ha regresado el laicismo y lo ejemplifica con la aprobación de la Cámara de Diputados del artículo 40 que agrega como caracteristica de nuestro Estado el ser "laico"


Encontré que LAICISMO y LAICIDAD son tratados como sinónimos e incluso como antónimos por otros.


El LAICISMO es un ISMO más (capitalismo, comunismo, socialismo, nazismo, libertarismo...) como otras ideologías o doctrinas que pretenden ser predominantes en su concepción y por ello se le ha cuestionado como ANTIRELIGIOSA y ANTICATÓLICA, pues pretende cortar tajantemente a la Sociedad y principalmente al Estado de la Religión y en dicha separación se destierra el respeto e importancia de la libertad de creencia y de conciencia en la vida social. La Iglesia Católica crítica el laicismo y acepta la laicidad del Estado.


El término LAICIDAD tiene mayor aceptación y se le considera parte esencial de una sociedad moderna en donde impera un Estado respetuoso de los derechos fundamentales del hombre y por ello está relacionado con los términos de libertad individual, rechazo de exclusión, la tolerancia, la autonomía, la libertad y la responsabilidad, la conquista de la ciudadanía, la democracia, el respeto a la diversidad, la solidaridad.

El artículo que me gustó fue el de Miguel Carbonell pues se enfoca a la idea de la libertad ideológica la cual la considera como más amplia que la religiosa, además argumenta que el valor que sostiene en parte a ésta es la tolerancia y que además tiene un componente individual y colectivo, enumerando algunas manifestaciones externas protegidas como son: libre tenencia de opiniones y creencias, derecho a pertenecer a grupos y asociaciones orientados por convicciones y creencias, derecho a no declarar sobre la propia ideología o sobre las creencias personales, libre conformación de opiniones, convicciones y creencias, libertad de comunicación de ideas y opiniones, libertad para arreglar la propia conducta a las creencias u opiniones que se tengan, concluyendo que si se adopta una perspectiva de la libertad ideológica permitirá comprender mejor el Estado Laico.

En otro documento que me encontré al navegar por Internet, es el de Jorge Adame Goddard el cual complementa las ideas anteriores, pues analiza las propuestas de Carbonell e incluso propone que se distinga la libertad interior, la libertad religiosa y la libertad de conciencia, especificando que ésta última es una realidad natural, personal, íntima e inviolable y que se encuentra en el sistema jurídico al aceptarse la objeción de conciencia (convicciones éticas o religiosas)

Lo anterior me motivo a comprar y leer un Libro, que recomiendo mucho, que se denomina “Libertad de Conciencia” de Martha C. Nussbaum, la autora ilustra de manera amena la historia de Estados Unidos en cuanto a la libertad de conciencia, diferenciándola de la visión francesa o europea.

Uno puede encontrar cómo existen altibajos en la historia americana y cómo el Estado a través de decisiones judiciales ha favorecido o perjudicado la libertad de creencias y de conciencia y cómo las cláusulas religiosas Cláusula de Libre Ejercicio ( “El Congreso no podrá […]prohibir el libre ejercicio[de la religión”] y la Clausula de Establecimiento ( “El Congreso no podrá aprobar ninguna ley conducente al establecimiento de religión alguna”) están estrechamente vinculadas con la igualdad.

Así las cosas el Estado debe dar un trato igualitario a las personas en cuanto a sus creencias religiosas e incluso concepciones éticas.

Después de leer el libro anterior y contrastarlo con nuestro País, México, podemos ver con claridad que las personas que participaron en la elaboración de nuestra actual Carta Magna, decidieron establecer un laicismo muy peculiar y distintivo que reflejaba las tensiones y complicaciones que se vivían en aquel tiempo.

En materia de educación se dio un debate de ideas muy interesante, pues incluso en el dictamén del artículo 3º se llegó a proponer que toda educación (pública y privada) fuera ajena a la religión. Así se presentaron posiciones antclericales o antireligiosas de una parte y de otra párte, otros, advertían la moderación para no caer en el jacobinismo que alteraría la paz.

En cuanto al artículo 24 también se puede apreciar las fuertes diferencias para establecer la libertad de creencia religiosa, donde también se trató de imponer que el Estado interviniera en los actos religiosos, principalmente del católicismo, el cual dominaba e imperaba en asuntos civiles.

Se fue estableciendo la supremacía del poder civil sobre el religioso, lo que trajo consigo el desconocimiento de la personalidad jurídica de la Iglesia (o Iglesias) Los mexicanos que habían optado por ser sacerdotes fueron privados del derecho al voto activo y pasivo ( para votar y ser votados) y se les limitó la libertad de expresión, principalmente a criticar o cuestionar las leyes o autoridades, entre otras prohibiciones ( limitaba a la Iglesia en cuanto al ejercicio de la libertad de prensa o derecho de propiedad o la asociación política de los miembros del clero)


Lo anterior permite comprender que el término "laico" pretendía significar que el Estado tomaba una actitud neutral frente a la religión, aunque en otros contenidos reveló la intención parcial antireligiosa, pero preponderantemente anticlerical o anticatólica a efecto de controlar o mantener circunscrito a un espacio limitado tanto a la Iglesia como a los creyentes de una religión particular mayoritaria como era la católica apostólica romana y la explicación de lo anterior se debió al dominio y predominio de ésta en nuestro País.

Hoy seguimos viviendo dicha tensión. En los extremos vemos que una parte de la Iglesia Católica desea asumir un papel más activo en los asuntos de la polis donde roza con los asuntos público-estatales y por otra parte un grupo antireligioso o anticatólico desea mantener una separación asfixiante en donde no se le permite al clero expresarse sobre asuntos sociales y ejercer ciertos derechos fundamentales.


Poco se reflexiona respecto a qué tipo de laicismo es el más adecuado para el México Democrático que queremos construir.


Confieso que me inquieta escuchar, leer o ver a algunos comunicadores que se refieran a la Iglesia Católica con expresiones denigrantes y ofensivas. Recordemos que un número muy importante de mexicanos dice tener como religión católica ( Véase: La diversidad religiosa en México.) y otro número importante se considera cristiano, por ello la crítica debe ser respetuosa a efecto de no lesionar moralmente a sus creyentes.


En cuanto al resto de religiones, incluso minoritarias, poco se les ataca o cuestiona, aunque no dudo que también tienen piedritas negras para hacer buenos reportajes. En ocasiones pienso que existe una moda o mala intención de criticar al clero, aunque también es cierto y nos hemos enterado de casos bestiales y vergonzosos como el de Marcel Maciel, pero aceptemos, en otros asuntos se crítica con severidad hasta llegar a la grosería, cuando sería preferible permitirnos un dialogo constructivo que dentro de lo posible incluya las visiones de los otros dentro de un marco de legalidad.

Como afirma Nussbaum, los liberales de buena fe se vinculan a la retórica de la separación sin preguntarse seriamente PORQUÉ LA SEPARACIÓN ES BUENA O JUSTA, pero más allá de lo anterior CUÁNTA SEPARACIÓN es buena o justa.

Aunque también invita a los creyentes a que pongan un grano de arena en la construcción de un entendimiento sano "la igual libertad de conciencia es algo difícil de crear y más difícil de conservar" y por ello nos menciona la importancia del "consenso entrecruzado" rawlsiano: "las personas que mantienen distintas doctrinas comprehensivas religiosas y seculares sólo pueden convivir apoyándose en el respeto mutuo si son CAPACES DE ARTICULAR un CONSENSO ENTRECRUZADO, conviniendo en compartir una concepción ética independientemente del ámbito político y acordando, al mismo tiempo, renunciar a la búsqueda del dominio de cualquier doctrina comprehensiva sobre los demás."

Si bien es cierto que uno no se puede desprender totalmente de nuestra doctrina comprehensiva, la importancia es el respeto a los demás como plenamente libres e iguales, a efecto de construir un espacio incluyente para todos.

¿Podremos lograrlo?

Lo importante es seguir intentándolo y no olvidar que el dialogo respetuoso es el primer paso para lograr el consenso que una a nuestra Nación y no la resquebraje afanándonos en imponer como única, nuestra propia posición religiosa o ética.

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