miércoles, 13 de abril de 2016

LEER Y ESCRIBIR PARA LA PAZ

Peace


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                                                                                                             Mtro. Roberto Becerra Zavala                                                
¿Cómo llegar a la paz? Es una cuestión que nos motiva, pues es una aspiración de toda sociedad. La alfabetización académica para la paz podría ser un camino, una aportación que no hay que desechar. ¿Un reto? Sí. ¿Vale la pena? Sin duda. En el presente ensayo, se pretende abordar algunas ideas y reflexiones que dejarán una sensación de que aún hay esperanza y la solución para tan noble fin, puede abordarse desde distintos ámbitos, incluso los menos pensados como son el leer y escribir.

A, B, C de los estudiantes de Derecho
 Me ha tocado ser estudiante como profesor de la carrera de Derecho y es hasta que cursé el taller de lectura y escritura académica en que pude recordar la dificultad del proceso de ir aprendiendo a leer y escribir en la disciplina del derecho, situación que aún no concluye del todo, pues   hoy  como profesor continua  mi alfabetización, sin embargo la reflexión que me inquieta en estos momentos al descubrir las ideas de Paula Carlino como de  Marta Barucco es si en efecto estoy logrando que mis estudiantes sean los actores protagonistas del conocimiento y  que desarrollen las habilidades cognitivas que tienen que ver con cómo leen, cómo escriben, cómo descubren el conocimiento, cómo lo reflexionan e incluso cómo lo transforman.
            Si bien es cierto que ya se ha abordado el tema de la alfabetización académica y en particular la jurídica, lamentablemente no ha llegado a ser conocida por los profesores de derecho de todas las universidades y además tiene sus particularidades. Algunas apreciaciones coinciden con lo anterior, ya que “en el modelo de enseñanza tradicional basado en la memorización de los contenidos de los códigos, los estudiantes aprendían a usar el lenguaje jurídico por repetición e imitación  y el sistema tenía cierto grado de eficacia en la medida que los estudiantes eran culturalmente muy homogéneos. Si se quiere superar ese modo de alfabetización académica y se aspira  a abarcar grupos  de estudiantes culturalmente heterogéneos, es indispensable desarrollar nuevas estrategias de enseñanza del lenguaje jurídico escrito.” (Coloma, Rodrigo & Agüero San Juan, Claudio: 2012)
            El entorno que viven y vivirán los futuros licenciados de derecho conlleva diversas características para todos conocidos como el impacto de la globalización, los avances científicos y tecnológicos, así como la pluralidad de nuestras sociedades, por ello es más necesario lo que Miguel Carbonell, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM  en su libro la enseñanza del Derecho recomienda: “un primer requisito para escribir buenos textos jurídicos es tener muchas lecturas en la propia formación. Pero  no cualquier tipo de lectura…Debemos ser selectivos” (Carbonell:2008) Lo anterior es un reto por el cual debemos empezar, pero no es el único.

¿Qué licenciados en derecho queremos?
Enseñar implica una apuesta, conscientemente o no, los profesores al dejar ciertas lecturas y trabajos de escritura también difundimos ciertos valores y  la carrera de derecho no es la excepción. La Axiología Jurídica   se encarga de ésta cuestión  y así tenemos algunos  valores como la seguridad jurídica, el bien común, la paz y comúnmente se tiene como ideal la justicia. Pero ¿Qué Justicia?  Pues existe la justicia retributiva, que   es la que ha imperado por mucho tiempo, misma que pretende  ser una respuesta  moralmente admitida para retribuir proporcionalmente las cosas y en el ámbito penal,  conlleva a encontrar culpables y que éstos sean sancionados.
            La estadística en materia penal  refleja una de las problemáticas como es la sobrepoblación penitenciaria, por ejemplo  “Jalisco en uno de los estados con mayor crecimiento de la población penitenciaria en el país, en 10 años (1998 al 2008) se cuadriplicó la población penitenciaria. Se tiene un 176% de ocupación penitenciaria, es decir el 176%de la capacidad rebasada. La ONU señala que una ocupación de más del 120% es un trato cruel. En el centro penitenciario de sentenciados la ocupación es del 317% y en el preventivo del 209% lo que refleja la gravedad de esta situación ¿Pueden imaginarse cómo viven y conviven las personas en estas condiciones?” (Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social del Estado de Jalisco: 2015)
Agréguese a lo anterior que  “tradicionalmente, cuando existe un conflicto legal  la respuesta automática es pensar como única opción  el recurrir  a un abogado para que atienda el asunto en  tribunales.” (Díaz, Luis Miguel: 2010)  Desaprender es  una  cuestión que como comunidad debemos abordar y no es papel sencillo, pues todo cambio enfrenta resistencias. La tarea es de todos, pero  los actores vinculados estrechamente con el estudio y aplicación del Derecho e incluso aquellos que abordan conflictos interpersonales e intergrupales son los que pueden generar el cambio, no cerrándose a que sólo hay una manera de resolver las cosas y omitir decirle a las personas que existen  vías alternas para arreglar los conflictos como son la mediación, conciliación y justicia restaurativa, mismas que incluso podrían ser complementarias de la vía común y que pueden brindar oportunidades para que una sociedad pueda convivir pese a los  conflictos que naturalmente seguirán existiendo.


No hay caminos para la paz, la paz es el camino
            La anterior es una famosa frase de Gandhi  y  podemos empezar por reflexionar cómo reaccionamos en nuestras casas. ¿Con violencia,  con prudencia o con pasividad? No es fácil elegir la paz, ésta requiere valentía  y acción, misma que puede tomar  diversas formas, por ejemplo ¿Cómo nos comunicamos? ¿Qué palabras utilizamos? ¿Cómo las decimos? ¿Con qué tono? ¿Con qué gestos y posturas no verbales? La violencia no es sólo física, también puede ser psicológica, patrimonial, entre otras. Hay diversas propuestas para optar por la paz, tales como optar por la paz positiva, es decir buscar una sociedad más armónica.
            ¿Y los docentes de la carrera de Derecho que estamos haciendo al respecto? “...hay que buscar formas diferentes de educar a las jóvenes generaciones que las hagan más conscientes de que no sólo podemos hacer la guerra y usar la violencia, sino de qué otros medios disponemos para  podernos hacer la paz. En este sentido, es necesario implicarlos en este proceso y hacerles partícipes del desarrollo de su educación. Es decir, no se trata de que el docente sea quien imponga los contenidos a saber, sino de que haya un trabajo conjunto entre quien hace la función de educador y quien la hace de educando con el fin de analizar otras maneras de actuación  pacíficas, de revisar conflictos interpersonales, armados, terrorismos y de buscar formas para su transformación por medios pacíficos.” (París Albert, Sonia: 2009)
Alfabetizar académicamente para la paz es un camino que hay que considerar en las escuelas de derecho. La mayoría de los planes de estudios de las carreras de derecho  sólo tienen 1 o 2 materias obligatorias para enseñar la cultura de la paz ante un océano mayúsculo de asignaturas que invitan a resolver los conflictos jurídicos de la manera tradicional, es decir acudiendo con un tercero para que imponga un solución aplicando las normas jurídicas. Es necesario un equilibrio  o una transversalidad en el contenido de las asignaturas, para efecto no sólo de  enseñar a leer y escribir en el ámbito disciplinar lo que ya es un reto, sino también en enfatizar los valores jurídicos que se han descuidado tales como la paz y la justicia restaurativa.
            En síntesis, leer y escribir ya implica fomentar la paz, pues éstas actividades desarrollan la atención plena, que favorece el responder con cautela y sin precipitación, pero más allá de lo anterior, queda claro que los docentes de las licenciaturas en derecho pueden cambiar los entornos al invitar a que los alumnos  aprendan a leer textos de manera crítica y reflexiva, atendiendo las cuestiones axiológicas a las que aspira el Derecho, poniendo énfasis en la paz, la restauración, el perdón y tantas palabras que invitan a una sociedad armoniosa. Leer y escribir para la paz es un camino. Una apuesta que vale la pena tomar ¿Te atreves?


Bibliografía
Carbonell, Miguel.  (2008) La enseñanza del Derecho. México, DF, Porrúa.
Coloma, Rodrigo & Agüero San Juan, Claudio. (2012). Los abogados y las palabras. Una propuesta para fortalecer competencias iniciales en los estudiantes de derecho. Revista de Derecho. Universidad Católica del Norte, 1, 66. 11/03/2016, De EBSCO Base de datos.
Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social del Estado de Jalisco (2015) Ejercicio Consultivo sobre buenas prácticas ante el problema de Sobrepoblación Penitenciaria. http://consejociudadano.org.mx/sites/default/files/EjerciciosConsultivos/SobrepoblacionPenitenciaria.pdf

Díaz, Luis Miguel. (2010). Artículo 17 de la Constitución como opción al orden jurídico. En Acceso a la Justicia Alternativa. La reforma al artículo 17 constitucional. México DF: Porrúa.
París Albert, Sonia. (2009). Una pedagogía para la transformación pacífica de los conflictos. En Filosofía de los Conflictos. Una teoría para su transformación pacífica (139). Barcelona: Icaria.

* Imagen tomada de Flickr de Leigh Blackall> http://bit.ly/1V4n6DY

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